Alimentos Light

Se han introducido en nuestra vida y prometen ayudarnos a perder esos kilos de más. Del uso y consumo que hagamos de ellos, dependerá que nos beneficien o no.
Los problemas de sobrepeso están al orden del día en los países desarrollados donde, una vida sedentaria y el consumo de un exceso de alimentos con respecto a las necesidades individuales, genera problemas de obesidad y sobrepeso.
Una mala información y la idea general de que todo aquel producto que se distinga con la palabra “light” no engorda, nos ha llevado a un mal consumo de estos productos.
Es mentira que los productos light no engordan, todo alimento que contenga macronutrientes (proteínas, grasas o hidratos de carbono) también el alcohol es decir que aporte energía, contribuye a la ingesta de calorías y si ésta supera las necesidades energéticas del individuo, le llevará a un aumento de peso.
De modo que el abuso o la mala información relativa al consumo de los productos llamados “light” puede llevarnos a aumentar de peso sin que nosotros seamos conscientes de ello.
La regla de oro es un consumo prudente de estos productos, leer atentamente sus etiquetas y no dejarse llevar por la publicidad a veces engañosa de estos productos.
Según el Reglamento Europeo las etiquetas deben llevar estas descripciones:
Bajo valor energético: Sólo se podrá aplicar si el producto no contiene más de 40 kcal por 100 gr. en el caso de alimentos sólidos o de 20 kcal por 100 ml. en el caso de los líquidos.
Valor energético reducido: Si el producto presenta como mínimo una reducción de energía del 30%, e incluye una indicación de las características que producen la reducción del valor energético total del alimento.
Sin aporte energético: Sólo podrá declararse que un alimento carece de aporte de energía si no contiene más de 4 kcal por 100 gr. o por 100 ml.
Light: El alimento debe cumplir las mismas condiciones que las establecidas para la declaración “valor energético reducido”.












La reflexión de la noche
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