Tengo un hijo favorito

padres-e-hijos
Aunque la gran mayoría de los padres lo negaran rotundamente, la verdad es que siempre existe, un hijo que es el ojito derecho de mamá o una hija que lo es de papá. Todo esto crea malestar y celos con los otros hermanos.

No conozco a ningún padre que acepte tener un hijo favorito, es más suelen afirmar que a todos los hijos se les quiere por igual, pero es cierto que las relaciones nunca son iguales y siempre existe mayor conexión con uno u otro de tus retoños. Por lo que y sin darnos cuenta también existe un trato diferente, la mayor parte de las veces es inconsciente por parte de los progenitores, pero aunque duela admitirlo existe.

Normalmente en todas las familias existe un hijo preferido por el padre, la madre o ambos, y ahí es donde puede entrar con fuerza el conflicto, cuando ambos padres favorecen a uno de los hijos en detrimento de los otros. Cuando existe un preferido para el padre y otro para la madre las cosas pueden ser más equilibradas, aunque no sean las ideales.

Los hermanos no favoritos terminan sintiéndose de menos y pueden buscarse problemas para llamar la atención de los padres, malas actitudes, rebeldía, no cumplir con sus deberes, puede ser el método elegido por esos hijos que se sienten desfavorecidos en el amor paternal.

¿Qué se puede hacer?

Los padres tenemos que realizar un ejercicio de reflexión sobre lo que sentimos por cada uno de nuestros hijos y darnos cuenta de cual de ellos es el más parecido a nosotros. (Siempre te llevas mejor con quien más se te parece) Una vez que hemos evaluado quien de nuestros retoños es más parecido y tenemos más afinidad, deberemos hacer un esfuerzo para acercarnos al hijo que menos parecido tiene con nosotros y tratar de comunicarnos con él a la vez que tratamos también de comprenderle.

Ser padres no consiste en identificarte con el hijo que colma todos tus deseos y anhelos, sino en comprender a cada uno de nuestros hijos y aceptar su personalidad propia e independiente.

Si como padres hemos tenido una infancia equilibrada y no arrastramos traumas infantiles, educaremos a nuestros hijos con equilibrio y objetividad.

Nota final: Ser padres no significa amoldar nuestros deseos en nuestros hijos, si no dejar que ellos sigan su camino. No es malo identificarse más con uno u otro, pero no hay que permitir que eso cree diferencias irreconciliables que a la larga pueden destrozar a la familia.

Fuente: Mujer hoy

3 comentarios

  1. Jocho

    “No es malo identificarse más con uno u otro”, esto muestra una subjetividad muy grande. Quién decidió esto?

    La vanidad es el más horrible y mencionado pecado de la Biblia, si el padre siente que el hijo se le parece y por eso lo prefiere demuestra una vanidad y egoísmo importantes.

    Qué mal..

  2. Celeste

    Es verdad crea diferencias IRRECONCILIABLES, lo digo por experiencia!! Creo que la diferencia que hacen los padres no es inconsciente todo lo contrario saben que lastiman al resto de sus hijos y debo decir que en muchos casos el favorito manipula a su antojo a la familia, le permiten todo y sus padres no le llevan la contraria aunque eso signifique un constante reclamo de los demas hijos

Trackbacks and Pingbacks

Escribe un comentario