El envés del método pilates

Cada día es más conocido y practicado el método pilates. Si bien suele tratarse como una práctica deportiva, que lo es, encierra también otra serie de ingredientes que tal vez no son considerados a primera vista.
Todo deporte exige una disciplina, una constancia, una voluntad firme, determinados parámetros físicos para poder practicarla y unas habilidades específicas.Muchos de los deportes “gym” más extendidos ahora, buscan sobre todo el prefeccionamiento de la imagen externa. Pilates, sin embargo, empieza y termina desde el interior, al igual que su centro de poder.
Cualquier persona, independientemente de su edad y forma física, puede practicarlo. Si uno se atiene a seguir las pautas de niveles, desde el principiante hasta el avanzado, a fin de evitar algún problema muscular, recupera no sólo su forma física, sino también un control sobre su respiración y su campo energético.
Es una carrera con uno mismo, donde el esfuerzo físico es más discreto que el esfuerzo mental, que el autocontrol, que la voluntad, que la paciencia.
Es una práctica contra reloj, pero en esta ocasión gana el que va más despacio y apunta al centro de la precisión.
Tal vez en estos tiempos donde las prisas son parte de nuesta sombra, dedicar una hora de tu tiempo a descubrir gracias a tu paciencia y tu tesón músculos de los que desconocías su existencia, sea un mágnifico premio al esfuerzo.
Os ánimo a practicarlo, al menos una primera vez, quedareís sorprendidos. A uno le parece que no está haciendo apenas trabajo, y terminas rendido. Es como una gota de agua…Ploc, ploc, ploc…












Cóctel Venus
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