Material reservado
Hay soledades que padecen
el dolor de la niebla.
Se sumergen en el fondo inútil
de la desesperanza sin orillas,
y vuelven al recinto de los dioses
que aplauden sin descanso,
que llevan en sus cuerpos la aureola
de los amantes que habitaron
un paraíso insatisfecho.
J.M.Muñoz Quirós.













En la sed de tenerte
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