Si hubo alguna…
Si hubo alguna mujer que me sorprendió, fue ella.
Si hubo alguna mujer que me cautivó, fue ella.
Si hubo alguien tan fácil de desconocer y tan sencilla de conocer, fue ella.
Previsiblemente imprevisible, fue ella.
Si hubo una persona capaz de tatuarse en el alma, fue ella.
Como diría García Montero:
“El miedo nunca falla.
Como un profesional,
supo donde apuntarme
y pronunció tu nombre.”
Sí, si hubo una mujer fue Mara Arbues, alguien que aprendió a jugarse en un singular tablero de ajedrez.
Os la presentaré, pero ahora estudiar vuestra jugada, mueven blancas…












La reflexión de la noche
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