Todo lo que hay de bello en el hombre pasa y no dura. Leonardo Da Vinci... (Seguir leyendo)
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños. Eleanor Roosevelt... (Seguir leyendo)
No te preocupes en explicar las emociones. Vive todo intensamente, y guarda lo que sentiste como una dádiva de Dios. Brida Paulo Coelho... (Seguir leyendo)
Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados. Gilbert Keith Chesterton... (Seguir leyendo)
Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado. William Shakespeare... (Seguir leyendo)
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se... (Seguir leyendo)
Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad. Helen Rowland... (Seguir leyendo)
Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio. Federico García Lorca... (Seguir leyendo)
¡La felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su manera. Cecilia Bohl de Faber... (Seguir leyendo)
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz. George Sand... (Seguir leyendo)
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas. Pablo Neruda... (Seguir leyendo)
No existe nada más interesante que la conversación de dos amantes que permanecen callados. Achile Tournier... (Seguir leyendo)
El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo. Kurt D. Cobain... (Seguir leyendo)
Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras. Lao-tsé... (Seguir leyendo)
Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Martin Luther King... (Seguir leyendo)
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza. Federico II... (Seguir leyendo)