
Falta poco para el 14 de febrero, el día de San Valentín, ¿aún no sabes qué regalarle a tu novia? Hay regalos con los que siempre se acierta y no son nada arriesgados, otros requieren un poco de imaginación y conocer bien a la pareja. Lo que es seguro es que a todas nos gusta recibir algún regalo, incluso a las menos románticas. Puedes apostar por regalos clásicos, románticos, atrevidos… e incluso picantes. A continuación te dejamos unas cuantas ideas.
Un clásico con el que no se suele fallar son las flores, existen empresas que te permiten hacer el pedido por internet y te lo envían a casa. Muy cómodo y una alternativa ideal, más aún si lo has dejado para última hora y te quedas sin tiempo. Un ramo de flores en San Valentín en la puerta de casa siempre sorprende y le gusta a cualquier chica.
Si te atreves, la lencería comestible con sabor a chocolate o de gominolas es una opción. Si aún te apetece arriesgar más, regálale un juguete erótico de buena calidad. Philips comercializa unos “masajeadores sensuales” que nadie diría lo que son. El diseño que tienen hace que no se trate sólo de un regalo atrevido, sino que también son un regalo con gusto. Además, este obsequio podéis disfrutarlo juntos. También puedes encontrar este tipo de regalos en internet y normalmente a mejor precio que en las tiendas.
También para disfrutar juntos el día de San Valentín es la idea tan de moda de regalar experiencias. Varias empresas ofrecen packs así (La Vida es Bella, Barceló…). Es muy sencillo, vas a la tienda (enlas grandes superficies como El Corte Inglés suelen tenerlos) y eliges el pack que se ajuste a los que buscas: spa para dos, aventura para dos, gourmet… según gustos.
Anímate y déjanos tus comentarios conlas ideas que se te ocurran o sugerencias para otros usuarios. ¡Feliz día de San Valentin!
Quizás también te interesen las entradas:
En una entrevista concedida a El Economista, Leo Margets comenta que el poker online le parece una herramienta básica para mejorar. Además, jugando online un año se llega a jugar más que un jugador en vivo.

Este 
Todas nos hemos encontrado alguna vez en esta situación: Sentadas en el baño, nada que leer y con las socorridas instrucciones de los tampones a mano. No es la primera vez que las leemos, pero siempre salta la alarma cuando llegamos a ese cartel luminoso que nos hace temblar: “El síndrome del shock tóxico”. La última vez que me vi en esas reflexioné sobre cómo encontrándonos en la primera década del siglo XXI, en la que se suponía que los coches volarían y las personas conviviríamos con cyborgs, no existían métodos más fiables y ecológicos. Refunfuñé dos minutos acordándome de multinacionales y compras de patentes y después me olvidé del tema. Fue el boca a boca quien, poco tiempo después, me hizo volver a confiar en la humanidad (¡sí!): ya existía el sustituto, aún desconocido y nada publicitado. La copa menstrual.








